sábado, abril 4

Aquel querido mes de agosto

Comencé cabeceando, casi duermo. Pero al ser tan larga la película (2hs 27min) me enganché a la hora y pude entender algo. Es interesante la propuesta de Miguel Gomes. Con “Aquel querido mes de agosto” lleva al máximo el juego cinematográfico de realidad-ficción. Gomes filma en Portugal a diversos personajes (realidades) de un pueblo. Cada uno se presenta y tiene una historia para contar. Luego, todos se enredan en situaciones ambiguas, guionadas, espontáneas, naturales y editadas.

Los propios productores y ayudantes del filme aparecen en escenas para licuar los límites entre ficción y documental. Esta sensación extraña y cálida está acompañada de una banda de sonido a veces dulce, otras veces disparatadas, propias de algún programa de Capusotto.

El punto flojo de “Aquel…” es que realidad o no, el guión no atrapa. Y uno termina sonriendo ante las formas, pero se queda a mitad de camino con el contenido.

Tony Manero

Podríamos estar ante el peor filme (visto) del BAFICI. Si bien este adjetivo le calza perfecto a “Le Premier Venu”, “Tony Manero” hace varios esfuerzos por adjudicarse tal calificativo. Las condiciones son internas y externas a la obra. Por un lado, el largometraje de Pablo Larraín recurre a un humor corporal, bastante desagradable. Su personaje central (Raúl Peralta) es un admirador/imitador del protagonista de “Fiebre de sábado por la noche” (o sea, Tony Manero, interpretado en su ocasión por John Travolta). La comedia en este filme hace foco en los disparatados bailes de Raúl en su intento por emular a su ídolo.

¿Humor made in Tinelli? Algo de eso hay, pero con la diferencia que el imitador contiene una sequedad marcada y una violencia siempre a punto de explotar (quizás, este aspecto sea el único punto rescatable de la película). Su obsesión y consecuente objetivo no posee límite alguno.

“Tony Manero” también hace referencia a una época oscura en Chile. Transcurre durante la dictadura de Pinochet y las escenas dramáticas se centran sobre esta etapa histórica.

No hay más en el filme. Quien tenga una risa fácil e independiente de todo contexto disfrutará de un humor pobre y, en un par de ocasiones, chabacanos.

Existieron dos elementos externos a la película para considerarla como la peor del BAFICI. Primero, es una obra que compite por el premio mayor: Un descalabro. Y segundo, fue una experiencia desagradable asistir a una función en la cual muchos de sus espectadores tenían ganas de comentar a viva voz lo que iba ocurriendo. Frases como “lo va a matar”, “se lo va a robar” y otras fueron escuchadas: Pésimo. Dejo para un post puntual la crítica al espectador de risa fácil, con problemas para relacionar escenas y contextos.

BAFICI 09 : Día 5

Segunda deserción: “Boogie”. Mi ingenuidad y falta de sensatez hizo que creyera en asistir al Abasto un lunes a las 11 de la mañana. Muy difícil. Más habiendo regresado el día anterior muy tarde (“La Nana”). Descubrí lo adictivo que es la Coca-Cola, tras haber sido eficaz en la lucha contra el sueño un par de veces y realmente espero dejar este hábito. Por otra parte, que precioso es el cine Atlas Santa Fe. Hablo de la Sala 1. La distribución de sus asientos, el telón que se abre, el sonido. Le faltaría los asientos del Hoyts y vender cervezas y sería perfecto.Dos películas entonces: Una que entraría en un Top Five Bafici y otra que también me gusto bastante.

Parque Vía

No hace falta calificar a “Parque Vía” como novedosa, original, fuera de lo convencional. La obra no necesita de una programadora que la infle, caracterizándola como “El nuevo cine mexicano”. El filme no es ningún descubrimiento. Hay cientos de películas austeras, con pocos diálogos y una importante intención por mostrar situaciones cotidianas. Estamos ante un largometraje que uno dice/siente que no pasa nada. O al menos durante un tiempo

Beto es el casero de una mansión que hace 30 años no logra ser vendida. El hombre cuida, limpia y vive en el impresionante caserón. No obstante, él tiene una vida sobria y no utiliza las bondades que la casa ofrece, a pesar de ser un ermitaño nato y que dice disfrutar de su soledad. Beto pareciera no tener aficiones, salvo una, que será clave durante el transcurso del filme.

Tomo una parte de la sinopsis: “[…(Parque Vía) logra trazar una representación muy particular sobre cómo el capitalismo construye cárceles en los lugares más inimaginables”. Es bastante cierta esta descripción, así como también percibí, en menor medida, una coincidencia con La Nana”, en su re-definicición de la palabra esclavitud.

“Parque Vía” es una buena película, por que comprende cómo llevar a cabo un relato pequeño, economizando las palabras y los movimientos. Su director, Enrique Rivero, acierta con la ubicación de escenas cómicas y, principalmente, golpea en dos momentos claves: Al comienzo y al final.

Un autre homme

Si bien tiendo a rechazar las películas (antiguas) en blanco y negro, fue un buen comienzo que “Un autre homme” tenga esta particularidad. Le dio un toque cálido al filme. Por otra parte, mis ojos descansaron sobre el blanco y negro, tras mucho color en fílmico.

“Un autre homme” es una precisa crítica a la crítica (valga la redundancia) cinematográfica. Su personaje central es un poeta que encuentra trabajo (crítico de cine) en un diario regional, más por necesidad que por elección. El muchacho no se siente cómodo. Él no es un periodista y le cuesta encontrar un estilo propio. Tanto que termina por “encontrar” uno ajeno.

Por otra parte, la obra remarca los límites que tiene la inexistente libertad de prensa, así como también la hipocresía de los comunicadores sociales. A pesar de los contratiempos, el joven francés avanza y lo hace, además, por una mujer. Una femme fatal, culta y provocativa es su perdición parisina, mientras que en su pueblo queda un amor en derrumbe.

El filme es suave y al mismo tiempo áspero para dejar en claro las diferentes miradas y caracterizaciones, irónicas y punzantes, sobre los críticos de cine.