lunes, marzo 10

Jesus Camp

El año pasado, debido a determinados infortunios, no pude ver una película que exhibían en el BAFICI, y que se titulaba Jesús Camp. Gracias a las herramientas de esta era (que permiten tener acceso a obras inaccesibles), pude aterrorizarme, sorprenderme, entristecerme, y un sin fin más de sensaciones, al observar este documental que narra la manera en la cual se “entrenan” a cientos de menores de edad para transformarlos en “soldados de Jesús”.

Becky Fischer es una pastora evangélica que conduce un campamento de verano para niños llamado “Kids On Fire”. Allí, según Becky, el objetivo primordial es lograr que los chicos “vuelvan a nacer” y dediquen, de aquí en más, toda su vida a Jesús.

Durante el transcurso del filme, es impactante observar como niños entre seis y 12 años se ven sumergidos bajo los sermones profundos y épicos que los pastores (y luego los mismos chicos) recitan durante la estadía en el campamento.

Este tema no es nada nuevo. Desde hace un tiempo se ven en los medios de comunicación la doctrina fundamentalista con la cual se educan a personas desde temprana edad. Para ser más exacto, el fundamentalismo islámico es un ejemplo obvio de notas periodísticas y demases escritos. En Jesús Camp se puede percibir como el fanatismo y la aniquilación de la personalidad también están presentes en otras culturas no necesariamente orientales. Betty Fisher lo dice claramente: “Quiero ver gente joven tan comprometida con la causa de Jesucristo, como esos jóvenes lo están con el Islam. Quiero verlos entregar sus vidas de un modo radical al Evangelio, como lo hacen en Pakistán, en Israel, en Palestina, y en tantos otros lugares. Porque, discúlpame, pero nosotros tenemos la verdad”.

Las últimas palabras de la predicadora reflejan de manera clarividente el soporte ideológico con el cual el grupo evangélico guiará a los chicos hacia la “salvación”. Este sustento conceptual es la intolerancia y la destrucción de toda idea diferente. Pero la organización de Betty sabe muy bien cómo iniciar dicho proceso. Para formar a hombres que no acepten debates conceptuales, desprecien opiniones disímiles, y juzguen a otros seres humanos de creencias opuestas, hay que vaciarlos de contenido, descuartizar sus propios pensamientos dispares, enseñarles a no pensar más allá de un sistema ortodoxo e invariable. Y principalmente, hacerles creer que ellos poseen la verdad universal. La aberración es aún más indignante cuando, de manera lúcida para sus fines, Betty Fisher y su equipo llevan a cabo sus métodos sobre menores de edad. De esta manera, se puede observar a chicos que asisten a una manipulación inescrupulosa de sus mentes, haciéndoselos llorar desconsoladamente por sus culpas, creándoles enormes prejuicios (“Cuando conozco a un no-crisitano, hay siempre algo que no me parece correcto, que me produce temor….una sensación de asco”, aclara Levy, uno de los jóvenes que asisten al campamento), dañándolos socialmente (más de dos millones de chicos reciben educación en las casas y no en los colegios), limitándolos intelectualmente (“¿Entendiste la parte en la cual dice que la ciencia no prueba nada”?, pregunta la madre de Levi a su hijo, luego de señalarle que el calentamiento global es insignificante.), o, incluso, planteándoles dilemas arcaicos, como el valor negativo del cuerpo humano en comparación con la parte espiritual del mismo (“Cuando bailo debo asegurarme que ahí esté Dios, porque la gente se dará cuenta cuando sólo bailo con el cuerpo”, remarca Tory, una niña de diez años)

Pero el campamento de Jesús no sólo tiene objetivos a largo plazo, sino que también le da mucho valor a la situación actual de los Estados Unidos. El documental se rodó en el 2006. Durante ese lapso, George Bush llevaba a cabo su invasión y matanza en Irak, y para estar acorde a esos tiempos, una consejera pidió (a los jóvenes) bendecir una imagen de cartón con la figura del presidente estadounidense. También, mientras se rodaba el filme, sucedía otro acontecer político importante en el país de las oportunidades. Se debía elegir a un nuevo integrante de la corte suprema de justicia. Partiendo de una clase anti-abortista, un orador termina haciendo sollozar a los pequeños que piden “jueces justos”.

Más allá de la opinión del redactor de esta nota, es importante señalar que la forma en la cual Heidi Ewing y Rachel Grady dirigieron este documental logra un objetivo, a priori utópico, que es la objetividad. Si bien, en ciertos momentos, la música puede inducir al espectador hacia una determinada postura, en casi todo el rodaje las imágenes parecieran demostrar una realidad sin alteraciones ni posicionamientos ideológicos. Prueba de esta afirmación son los halagos que recibió Jesús Camp, tanto de parte de gente que considera detestable esta formación evangélica, como de personas que justifican dicha enseñanza. Ewing y Grady (ambas mujeres) simplemente filman una gran cantidad de actividades que se llevan a cabo en el campamento, sin una voz en off que guié una posición ni preguntas que intenten causar discusiones enérgicas.

(Contagiado por las autoritarias premisas evangélicas del filme) Sostengo que Jesús Camp es una película que se debe observar. Puede resultar impresionable e inclusive provocar asperezas. O quizás todo lo contrario. Puede causar alegría de ver a chicos con fe y esperanza. El que decide es uno. Siempre y cuando se tenga la libertad conceptual.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

no suelo dejar mensajes de ningun tipo, pero me interesó mucho lo que escribiste.En realidad porque es grotesco, aunque es lo único que puedo pensar ya que no soy creyente.Quizas esas personas, dentro de su mundo religioso que les causo el lavado de cerebro, esten felices, y como no somos como ellos, no podamos verlo.
Aunque estas cosas pasan muy seguido por nuestras narices y nadie le da importancia. El otro día tocaron el timbre de mi casa, una mujer y su hija de no mas de 10 años de edad.Eran evangelistas, y la que hablaba no era la mujer sino la niña, sobre los beneficios de esa religion.Fue espantoso. Bueno si tuviera más tiempo hablaria más pero no puedo. Saludos.

dok dijo...

"Pude aterrorizarme, sorprenderme, entristecerme, y un sin fin más de sensaciones,[...]" Lo que voy a poner no tiene nada que ver con lo que pusiste, ni seguramente te va a caer bien. No entiendo como una película documental puede causarte eso pero no llegas a entender porque tenes que ofrecerle el asiento a una persona mayor. Hace falta que se haga un documental sobre todo lo que puede llegar a sufrir, durante su vida, una persona que llega a avanzada edad para que entiendas por qué deberías ofrecérselo? No es una pregunta agresiva, solo un cuestionamiento a una de tus preguntas. Tampoco no entiendo como podes decir que un limpiaparabrisas tiene DERECHO a apurar a un automovilista que no le da una moneda, y no podes entender algo tan simple como levantar el culo de un asiento para dárselo a un culo mas gastado y arrugado, que si viaja en bondi supongo que debe vivir de una jubilación de mierda, que sus huesos se gastaron por laburar toda la vida o simplemente por el paso del tiempo (porque todo se desgasta, por algo la gente se muere :) y que seguramente se dirige a su segundo hogar (Clinica/Hospital/Medico). Puedo seguir nombrando mas motivos por los cuales deberías darle un simple asiento, y muy pocos por los que vos no deberías dárselo: llegaste primero, comodidad, cansancio... no muchos más...
Ahora algo que tiene que ver con la religión, un día dijiste algo como "Los que dicen que dios no existe están en la misma situación que los que dicen que existe: unos no pueden probar que no existe y los otros que existe". Y ahora que lo pienso eso es un error, por el simple hecho de que si los que sostienen que existe no pueden probar con pruebas concretas y reales que existe, es necesario que los que dicen que no existe tengan que probar lo que dicen? Es medio una paradoja lo que dijiste esa vez (que fue personalmente). Es como que a vos te acusen de robar algo sin pruebas y seas vos el encargado de demostrar lo contrario cuando no hay pruebas que refutar, es más lógico que el que tiene que probar el hecho es el que lo invoca...
Parece que es mejor plantearlo acá, personalmente no se puede discutir porque vuela la susceptibilidad, falta de sinceridad y "caretismo" para poder llevar una discusión, debate o un simple intercambio de ideas adelante porque la gente se ofende, y ya lo comprobé (Necochea 2008). Prefiero quedar como el antisocial, boludo o marginado por decir lo que me parece, las cosas en la cara y como son, que como el capo careta, "lo que pensas esta re bien" y todos felices.
Y para terminar, recuerdo la discusión de Necochea 2007 sobre economía: te quejabas que los cds salían caros (!!!) o que el gobierno no te pagaba un viaje a algún lugar del mundo todo pago (?!?!?!) cuando hay gente que se muere de hambre, llega literalmente mogólica a la adolescencia por falta de desarrollo/drogas aunque casi nunca salgan en los medios o en un documental, que por lo general salen solo los que matan, roban y violan, y por eso la mayoría piensa (por suerte yo no) hay "que quemar a todos los villeros", o sea, a las clases marginadas).
Tengo que agregar algo más para dar cuenta que no opino casi nunca igual, y que "aterrorizarse" por un documental es como estar un poco ciego a la realidad (donde pasan muchísimas más cosas que el lavado de cerebro)? No estoy en contra de este documental, parece que cumplió su rol de informar objetivamente y que cada uno que lo vea saque sus conclusiones. Pero me sorprende que te aterrorice esto y para otras cosas tengas una falta de tacto total.
(No todo en la vida son cosas a favor)
Saludos.

youth dijo...

Primero: Gracias por tomarte el tiempo para escribir todo eso, Dok!!!.....
Segundo: Aclaraciones: Como bien señalas, creo que relacionaste cosas muy diferentes. Mi falta de "tacto" con los viejos no sólo es mitad chiste, mitad en serio (creí que había quedado claro eso), sino que también fue desarrollado, en un post anterior, basándome en mis propias debilidades y miedos (............)Quizás es redundante, pero cuando digo "viejo", hago mención a la gente que no tiene ningún discapacidad. Simplemente tienen varios años más que yo y cierta displicencia para movilizarse. Gente con discapacidades, sea joven o viejo, por derecho y por sentido común merecen el asiento. Por otra parte, tu argumento sobre la vida que debe llevar el viejo tampoco es efectivo, ya que así como puede ser un pobre tipo que va al hospital, puede ser un ex represor, un golpeador, etc....
Otra cosa que no me entendiste: Yo no dije que los limpiaparabrisas tienen derecho a apurar a los transeúntes. Lo que sostuve es que, debe ser muy difícil no dejarse llevar por la vida de mierda que tienen, y contestarle mal a alguien que no quiere darle una moneda. Repito: No digo que tienen derecho, sino que entiendo su reacción. Recordá en la costa....Por boludeces se generaron varias situaciones tensas: ¿Cómo querés que te trate una persona que no sabe si va a comer a la noche? ¿Con una sonrisa de oreja a oreja? ¿que te felicité porque te falta poco para recibirte?

youth dijo...

Con respecto a lo religiosos, lo que dije no es ninguna iluminidad. Más bien, seguro se lo escuché decir a alguien...jeje...Sigo sosteniendo que es imposible demostrar fácticamente la existencia o inexistencia de Dios. Sólo que el trabajo más arduo lo tienen los creyentes, ya que como bien señalás, demostrar con pruebas algo que no existe es imposible. Al ser impracticable, es una situación cómoda y facilista decir: "No creo. No tengo que probar nada. Háganlo ustedes que sí cree.". Por eso existen los ateos, que no tengo idea si llegan o no a lograr sus fines, pero son gente que intentar encontrar una explicación de porqué sostienen la inexistencia de Dios.

"Prefiero quedar como el antisocial, boludo o marginado por decir lo que me parece, las cosas en la cara y como son"

"Las cosas como son". Yo diría: "Como son para mí". La intolerancia muchas veces no es divisada por uno. Afirmo esto porque muchas veces me pasa de darme cuenta que sostengo afimaciones como verdades universales. Creo que siempre en una discución uno puede sentir que tiene la razón, pero me parece un signo de terquedad remarcarlo. Lo que digo es que en una discución uno puede sentir que dio argumentos más concisos que el otro. Pero de ahí a decir: "Esto es así (y de ninguna otra manera)", creo que es otro signo de intolerancia.

Últimas respuestas: 1) Los cd están caros. O sea: Con arte de tapa, pago $ 30, pero con una miserable hojita no. ja!. 2) Lo del viaje fue chiste, che!!!!....que cosa!!! 3) Relacionarme el punto 1 y 2 con los "chicos que tienen hambre", me parece de una demagogia que no pensé que vendría de vos....
Pero bueno, quizás comprendo ese argumento, si pienso que el punto 1 y 2 fue tomado "muyyy" en serio cuando lo dije.

"cuando hay gente que se muere de hambre, llega literalmente mogólica a la adolescencia por falta de desarrollo/drogas aunque casi nunca salgan en los medios"
Que paradoja!.....Creo que estás hablando de las mismas personas que detestás porque quizás se molestan con vos porque no le das una moneda....O le esquivas la mirada si los ves a la noche.....

Por último: Soy un ser humano ("Sin saber lo que es hoy un ser humano", dice el flaco Spinetta). Me emociono, estremezco o aterrorizo con determinadas cosas. No tengo un chip que me indique con qué tipo de acciones emocionarme. Ni siquieriera sé de antemano, mis reacciones. Puedo imaginárlas, pero no anticiparlas. Creo que todos somos así.

A pesar de las grandes diferencias, buenisima onda por escribirte todo eso!...Nó sé si fue catársis, jeje, pero es a lo que apunto con el blog. O sea: que repercuta.

Anónimo dijo...

...que serios!!olvide quejarme del tremendo despliegue
de hoy en la avenida 9 de julio.
no vale la pena escuchar a alguien que decir cosas que los evagelistas ya saben. que perdida de tiempo...

Sandra Furelos dijo...

Me parede excelente la crítica. Yo estuve en la clase de campamentos a los que se refiere.

Muy buena la nota felicitaciones!